La feria necesita un proceso más corto, no uno menos claro
En el puesto no conviene abrir formularios largos. Prepará productos, precios, unidades y ubicación antes de la jornada. Durante la venta, el objetivo es encontrar el artículo, registrar cantidad y guardar. Los detalles que siempre faltan deben resolverse en la configuración previa.
Una bodega puede representar el depósito y otra la feria. Transferir mercadería te permite saber qué estaba disponible en el puesto sin mezclarla con la reserva que quedó en otro lugar.
“¿Cómo llevo las cuentas si no tengo internet?”
En el móvil, Salelog guarda las operaciones compatibles localmente y muestra que todavía esperan sincronización. Al volver la señal, revisá los pendientes antes de cerrar el día. Si trabajan varias personas desconectadas sobre las últimas unidades, acordá cómo evitar vender dos veces el mismo stock.
El sistema ayuda a conservar ventas y gastos, pero no reemplaza contar el dinero ni definir quién puede registrar un fiado o corregir una operación.
Una jornada ordenada en seis pasos
- Transferí al puesto lo que vas a llevar.
- Confirmá que el catálogo esté disponible en el teléfono.
- Registrá cada venta en el momento.
- Guardá gastos y cuentas pendientes.
- Sincronizá cuando vuelva la conexión.
- Revisá qué se vendió y qué stock regresa.
La constancia vale más que cargar una descripción perfecta de cada producto. Empezá con las líneas que más se venden y ampliá cuando el hábito esté formado.
Documentos para compartir
Desde una venta registrada podés generar un PDF A4 o compacto de 58 mm/80 mm. El archivo se descarga o comparte mediante las opciones del dispositivo, de modo que el cliente puede recibir el detalle sin que tengas que volver a escribirlo.
