El mínimo no debe ser igual para todos los productos
Una mercancía que se vende diariamente y tarda dos semanas en llegar necesita más anticipación que otra comprada cerca y vendida pocas veces al mes. Copiar el número 5 o 10 en todo el catálogo puede crear ruido en unos artículos y avisos tardíos en otros.
Como punto de partida, estima cuánto se consume durante el plazo de entrega y agrega una reserva para variaciones o retrasos. Después compara ese cálculo con la experiencia real del negocio.
¿Qué significa “cruzar” el límite?
Con un mínimo de 10, una venta que mueve el saldo de 10 a 9 coloca al producto en la zona crítica. Otra venta de 9 a 8 no representa una entrada nueva a esa zona. Esta regla evita enviar una notificación por cada unidad mientras el artículo continúa bajo.
Después del reabasto, cuando el saldo vuelve a estar por encima del mínimo, una caída posterior puede generar un nuevo aviso.
Del aviso a una decisión de reabasto
La notificación no sabe por sí sola si existe presupuesto, si el proveedor cambió el mínimo de compra o si viene una temporada alta. Úsala para iniciar una revisión:
- confirma la existencia física;
- revisa la salida reciente del producto;
- consulta el plazo y las condiciones del proveedor;
- decide la cantidad que conviene pedir;
- registra la compra al recibir la mercancía.
Si las notificaciones del teléfono están apagadas, el reporte de estado del stock sigue permitiendo buscar artículos por debajo de su límite. El proceso no debe depender de un solo aviso.
