El catálogo completo no tiene que cargarse el primer día
Intentar digitalizar todo de una vez puede detener el proyecto. Selecciona bebidas, limpieza, botanas u otra categoría que repongas con frecuencia. Define el nombre, la unidad, el costo, el precio, la cantidad inicial y un mínimo razonable. Después trabaja varios días con ese grupo.
Cuando el proceso sea natural, incorpora las demás categorías. La exactitud depende más de registrar cada movimiento que de tener miles de fichas perfectas que nadie actualiza.
Del proveedor al anaquel y del anaquel a la venta
Una compra debe aumentar existencias y conservar el proveedor. Una venta debe descontarlas. Si la venta queda pendiente de pago, el producto ya salió, mientras que el dinero queda como saldo del cliente. Separar esos hechos evita esperar el cobro para actualizar el inventario.
Los reportes ayudan a ver qué se vendió y qué compraste durante un periodo. El umbral de poco stock sirve como recordatorio de reposición, pero debes definirlo según la velocidad de venta y el tiempo que tarda el proveedor.
“¿Necesito un punto de venta para controlar mi tienda?”
No necesariamente. Si necesitas procesar cobros, abrir y cerrar caja o emitir documentos fiscales, un sistema de punto de venta puede ser el centro de la operación. Si el problema principal es ordenar mercancía, compras, ventas registradas, fiados y reportes desde el celular, Salelog cubre un alcance diferente y más operativo.
Productos por peso y otras unidades
Salelog admite cantidades decimales, algo útil cuando no todo se vende como una pieza completa. Configura la unidad de manera consistente y realiza una venta de prueba para comprobar cómo se muestra en la operación y el documento. La app no gestiona lotes ni fechas de caducidad, por lo que los perecederos pueden requerir un control complementario.
