El problema no es restar, sino hacerlo siempre
La fórmula es sencilla, pero el proceso falla cuando la venta ocurre en hora punta y el ajuste se deja para después. Un único olvido convierte la cantidad teórica en una promesa que puede no existir en la estantería.
Vincular la salida a la venta reduce pasos: producto, cantidad y ubicación forman parte de la misma operación. Si algo no cuadra, se puede examinar el hecho original.
Venta y cobro no son la misma cosa
El producto puede salir hoy y el cliente pagar más tarde. El stock debe reflejar la entrega; el saldo debe reflejar el dinero pendiente. Registrar un cobro posterior no debe descontar otra vez la mercancía.
Esta separación también ayuda con pagos parciales: la cantidad física ya cambió una vez, mientras el saldo económico puede reducirse en varias etapas.
Las cancelaciones deben aparecer en el tiempo correcto
Borrar una venta elimina contexto. Una reversión posterior explica que primero existió la salida y después se anuló. Al revisar una lista de movimientos, el evento más reciente debe aparecer donde corresponde cronológicamente.
Automatización con límites honestos
Salelog automatiza el efecto de operaciones que se registran en el sistema. No observa una venta recibida por mensaje ni escucha de forma automática un marketplace. Si vendes por varios canales, define quién introduce el pedido y en qué momento se considera confirmada la salida.
